El verano ya está aquí y las previsiones meteorológicas vuelven a batir récords. Cuando pensamos en proteger el coche del calor, casi siempre miramos el indicador de temperatura del motor o rezamos para que el aire acondicionado no falle. Sin embargo, hay un elemento vital que está en contacto directo con el infierno del asfalto y al que no siempre prestamos atención: los neumáticos.
Las ruedas son el único punto de unión entre tu coche y la carretera. Si a las altas temperaturas ambientales les sumamos trayectos largos a alta velocidad y el coche cargado hasta arriba, tenemos el escenario perfecto para un susto en carretera.
Desde Desguace Alarcón te explicamos al detalle cómo afecta el calor extremo a tus neumáticos y qué debes hacer para viajar seguro.
¿Qué le pasa a un neumático cuando sube la temperatura?
El caucho de los neumáticos está diseñado para soportar la fricción, pero el calor extremo del verano (con asfaltos que superan fácilmente los 60 °C) altera sus propiedades físicas de varias formas:
1. El peligro de la presión: la física no perdona
¿Sabías qué por cada aumento de 10 °C en la temperatura ambiente, la presión del neumático aumenta aproximadamente 0,1 bares?
- Si viajas con la presión demasiado alta: El neumático se desgastará más por el centro, absorberá peor los baches y perderá superficie de adherencia con el suelo.
- El peligro real de la presión BAJA en verano: Si sales a la carretera con las ruedas un poco desinfladas, la carcasa del neumático se deforma más al rodar. Esta deformación constante genera todavía más calor interno por fricción. ¿El resultado? Los componentes internos del neumático se degradan a marchas forzadas y el riesgo de sufrir un reventón térmico a los pocos kilómetros se multiplica.
2. Mayor desgaste y pérdida de adherencia
Con el calor extremo, la goma del neumático se vuelve más blanda. Esto provoca que el dibujo de la banda de rodadura se desgaste hasta un 15% más rápido que en primavera o invierno. Además, un neumático excesivamente blando por el calor aumenta la distancia de frenado y empeora la estabilidad en las curvas.
3. Envejecimiento prematuro (Cristalización)
El sol directo y el calor continuado resecan los componentes químicos del caucho. Esto provoca la cristalización del neumático: la goma pierde su elasticidad, aparecen pequeñas grietas en los flancos y, aunque el dibujo parezca nuevo, la rueda ya no agarra nada, como si estuvieras circulando con neumáticos de plástico duro.
Checklist: Cómo proteger tus ruedas del calor veraniego
Para evitar quedarte tirado en la cuneta o, peor aún, sufrir un accidente, apunta estos tres consejos básicos que te damos desde Desguace Alarcón para utilizar antes de salir de viaje:
- Comprueba la presión SIEMPRE en frío: Este es el error más común. Si mides la presión en una gasolinera tras haber circulado 30 kilómetros en pleno julio, la lectura será falsa (estará más alta por el calor). Mídelas por la mañana antes de arrancar o tras haber recorrido menos de 3 kilómetros.
- Ajusta la presión a la carga: En verano solemos viajar con toda la familia y el maletero lleno. Consulta la pegatina del coche (suele estar en la tapa del depósito o en la puerta del conductor) y pon la presión recomendada para "coche cargado".
- Revisa la profundidad del dibujo: El límite legal en España es de 1,6 mm, pero en verano, con el asfalto abrasivo, rodar al límite es jugar a la ruleta rusa. Si el dibujo está bajo, es hora de cambiarlos. Además, también podrías tener una ITV desfavorable por ello.
¿Qué hacer si tus neumáticos no están en condiciones o ya han sufrido las consecuencias del verano?
En Desguace Alarcón disponemos de una amplia oferta de neumáticos, tanto nuevos como de segunda mano, revisados y medidos el desgaste para poder darle una segunda vida. Además, ofrecemos montaje y equilibrado incluidos en el precio.
Por lo que si al revisar tu vehículo para tus vacaciones detectas que tus neumáticos están en mal estado, o bien ya has sufrido alguna consecuencia del calor en ellos, aqui podemos ofrecerte una alternativa económica para paliar el gasto extra de tus vacaciones.